El arte callejero de Lima ha dado un salto extraordinario. Lo que comenzó como expresión de barrio en distritos como Barranco y Miraflores hoy se exhibe en galerías de primer nivel en Nueva York, París y Tokio. Artistas como Elliot Tupac, conocido mundialmente por su tipografía andina colorida, y el colectivo Fugaz han llevado la identidad visual peruana a una conversación global sobre arte contemporáneo. El fenómeno no es solo estético. Es un movimiento de orgullo cultural que reivindica la riqueza visual de los Andes, la costa y la selva peruana como fuente legítima de inspiración artística de alcance universal.