Paneles Solares Flotantes que Purifican: Uruguay Lanza la Primera Granja Fotovoltaica del Río de la Plata
Un consorcio público-privado instala 12 mil paneles solares sobre la bahía de Montevideo, generando energía limpia y purificando agua salobre simultáneamente. El proyecto pionero promete abastecer al 8% de la capital uruguaya y servir de modelo replicable para ciudades ribereñas de toda América Latina.
Montevideo amaneció este mes con un espejo de silicio flotando sobre sus aguas. La primera granja fotovoltaica flotante del Río de la Plata, resultado de una alianza entre la Universidad de la República, la empresa estatal UTE y un fondo de impacto climático de origen nórdico, comenzó a inyectar electricidad limpia a la red capitalina desde mediados de agosto. Los 12 mil paneles solares, dispuestos sobre plataformas de polietileno reciclado, no solo capturan la irradiación del sol platense: su diseño de doble capa absorbe calor residual para evaporar agua salobre y producir vapor condensado potable, una tecnología híbrida patentada por ingenieros uruguayos en 2024.
El proyecto, bautizado como Espejo del Plata, ocupa una superficie equivalente a cuatro canchas de fútbol en la bahía de Montevideo, lejos de los corredores navegables pero lo suficientemente cerca de la costa para conectarse con la infraestructura eléctrica existente. Según cifras oficiales, la instalación genera 18 megavatios en horas pico, suficientes para abastecer al 8% de los hogares de la capital. "No es solo energía", explica la directora del consorcio, Dra. Laura Ferreira. "Es una demostración de que Latinoamérica puede liderar la transición ecológica con tecnología propia, sin depender de subsidios externos".
La innovación reside en el módulo de purificación acoplado a cada plataforma. El agua salobre que rodea los paneles se filtra mediante membranas de grafeno impresas en 3D en un laboratorio de Punta del Este, reduciendo la salinidad en un 92% y generando entre 50 y 80 litros de agua dulce por panel al día. Este subproducto se canaliza hacia un reservorio subterráneo que abastece a un vivero comunitario de plantas nativas en la costa de Capurro, donde vecinos del barrio han comenzado a cultivar lechugas hidropónicas con agua proveniente del sol.
Uruguay, que ya obtiene cerca del 98% de su electricidad de fuentes renovables, busca ahora exportar el modelo Espejo del Plata a Buenos Aires, Asunción y ciudades ribereñas de Brasil. El gobierno argentino ha mostrado interés particular en replicar la tecnología en la laguna de Chascomús, mientras que una delegación paraguaya visitó la instalación la semana pasada para evaluar su adaptación al lago Ypacaraí. La clave, según los ingenieros, es la escalabilidad modular: cada plataforma funciona de manera independiente y puede ensamblarse como piezas de Lego sobre cualquier masa de agua tranquila.
Críticos ambientales han señalado la necesidad de monitorear el impacto en aves acuáticas y peces de la bahía. El consorcio respondió instalando cámaras subacuáticas y sensores de temperatura que, en sus primeros tres meses de operación, no han registrado alteraciones térmicas significativas. Un estudio de la facultad de ciencias de la UDELAR concluyó que la sombra parcial creada por los paneles incluso favorece el crecimiento de ciertas algas nativas, sirviendo de refugio para alevines de corvina.
A medida que el sol se pone sobre el Río de la Plata, los paneles flotantes encienden una tenue luz azulada, producto de diodos incorporados que permiten el monitoreo nocturno. Desde la rambla, los montevideanos los llaman ya las estrellas del agua. Si el experimento uruguayo demuestra su viabilidad económica en los próximos dos años, es probable que más capitales latinoamericanas vean su horizonte transformado por miles de pequeños espejos capturando luz, agua y esperanza sobre la superficie de sus ríos.
Fuente original: Curionex AI ↗
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