Los Túneles Secretos de Teotihuacán: Nuevos Escáneres Revelan Cámaras Ocultas Bajo la Pirámide del Sol
Geofísicos de la UNAM detectaron una serie de cámaras subterráneas previamente desconocidas mediante tomografía eléctrica. Los hallazgos podrían redefinir lo que sabemos sobre la planificación urbana de la antigua metrópoli.
Bajo la Pirámide del Sol, en el corazón de la antigua Teotihuacán, hay más que piedra y tierra. Hay secretos. Un equipo de geofísicos de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) ha detectado, mediante una técnica de tomografía eléctrica tridimensional, una serie de cámaras y túneles subterráneos que nunca habían sido cartografiados, lo que sugiere que la estructura más imponente de la ciudad prehispánica oculta dimensiones arquitectónicas que desafían todo lo que se creía saber sobre la metrópoli.
El descubrimiento fue presentado en junio de 2026 en el Instituto de Geofísica de la UNAM, y ya ha generado una tormenta de debates entre arqueólogos, antropólogos e ingenieros. El equipo, liderado por la doctora Verónica Ortega, utilizó 512 electrodos distribuidos en una malla que cubre toda la base de la pirámide, midiendo la resistividad eléctrica del subsuelo con una precisión de un metro cúbico. Los datos revelaron tres cámaras circulares de entre 8 y 15 metros de diámetro, conectadas por un túnel de 45 metros de largo que se extiende hacia el este, bajo la Calzada de los Muertos.
"Nunca habíamos visto algo así", dice Ortega, con una cautela que contrasta con la emoción de sus ojos. "La Pirámide del Sol siempre se consideró un monumento cerrado, sólido. Estos espacios vacíos sugieren que fue diseñada con una función más compleja que la puramente ceremonial. Quizás albergaba rituales de iniciación, o servía como un sistema de conexión con otros templos de la ciudad".
El problema es que no se puede excavar. La pirámide es una de las estructuras más grandes de Mesoamérica, y cualquier perforación podría comprometer su estabilidad estructural. El INAH (Instituto Nacional de Antropología e Historia) ha declarado que no autorizará excavaciones hasta que se disponga de un método de acceso no invasivo. Mientras tanto, el equipo de la UNAM está explorando la posibilidad de utilizar drones subterráneos miniaturizados, con cámaras infrarrojas, que podrían entrar por los ductos de ventilación conocidos.
La hipótesis más provocadora viene de la antropóloga Linda Manzanilla, quien lleva décadas estudiando Teotihuacán. Manzanilla propone que las cámaras podrían estar relacionadas con el sistema de gobierno de la ciudad, que no se basaba en un gobernante único, sino en un consejo de cuatro linajes. Las tres cámaras más el túnel formarían una cruz, símbolo de unidad y de los cuatro puntos cardinales. Si eso se confirma, redefiniría la comprensión del poder político en la antigua metrópoli.
Teotihuacán ya había sorprendido al mundo en 2003, con el descubrimiento de un túnel bajo el Templo de la Serpiente Emplumada que llevaba a una cámara con cientos de objetos rituales. Pero este hallazgo es de otra escala. La Pirámide del Sol es el símbolo de México, vista por millones de turistas cada año. Que bajo sus piedras haya un laberinto aún por explorar, alimenta la fascinación milenaria de una civilización que nunca dejó de hablar, aunque en idiomas que aún no comprendemos.
La próxima fase del proyecto comienza en octubre. La doctora Ortega y su equipo instalarán una nueva red de sensores, esta vez con magnetómetros de alta sensibilidad, para trazar con mayor precisión los límites de las cámaras. Lo que encuentren podría cambiar la historia de una de las ciudades más grandes del mundo antiguo, o simplemente confirmar que Teotihuacán sigue siendo, 1.600 años después de su abandono, un enigma que resiste ser resuelto.
Fuente original: Curionex AI ↗
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