La Fábrica del Viento: Paraguay se Convierte en el Exportador de Energía Eólica más Competitivo de Sudamérica
El país sin litoral oceánico aprovecha los vientos del Chaco para vender electricidad verde a Brasil y Argentina con récord de precios. Inversiones chinas y europeas disputan la construcción de la mayor granja eólica continental en la frontera trinacional.
Con una geografía que la mayoría asocia con ríos y selvas, Paraguay está redefiniendo su perfil económico de una manera que pocos anticipaban: se está convirtiendo en la potencia eólica del Cono Sur. Impulsado por los vientos incesantes del Chaco paraguayo y una política de incentivos fiscales audaz, el país acaba de firmar contratos de exportación de energía renovable con Brasil y Argentina a precios que rompen récords de competitividad en el mercado sudamericano.
El proyecto insignia, Parque Eólico Yrendá, ubicado en el departamento de Boquerón a escasos kilómetros de la frontera trinacional, cuenta ya con 180 turbinas en operación y genera 720 megavatios. Este año se inauguró la Fase II, que duplicará la capacidad y convertirá al complejo en la mayor instalación eólica de tierra firme en Sudamérica.
"Paraguay tiene algo que pocos países tienen: viento predecible y abundante tierra plana a bajo costo," explica Gustavo López, director de la Administración Nacional de Electricidad (ANDE). "No competimos con la hidroelectricidad de Itaipú; la complementamos. Mientras los ríos fluctúan con la estación, el viento del Chaco sopla los doce meses del año."
La estrategia energética paraguaya ha despertado una fiebre de inversión extranjera. Consorcios chinos, europeos y chilenos disputan licitaciones para la construcción de nuevos parques. El gobierno estima que, para 2028, el sector eólico representará el 15% del PIB industrial del país, superando por primera vez al agro en términos de exportaciones netas.
Para Brasil, la energía paraguaya representa una solución elegante para compensar la variabilidad de sus propias fuentes renovables. La empresa estatal Eletrobras firmó un contrato a veinte años por cinco mil megavatios-hora anuales, con una cláusula de precio escalonado que garantiza estabilidad para ambas partes.
No todo es optimismo. Activistas indígenas del Pueblo Enxet han alertado sobre la fragmentación de territorios de caza y rutas migratorias de especies emblemáticas como el guanaco y el yaguareté. El gobierno ha respondido con un plan de mitigación que incluye corredores biológicos de cincuenta metros de ancho entre filas de turbinas y un fondo de compensación comunitaria.
"El desafío es demostrar que el progreso verde puede ser inclusivo," reflexiona la ministra de Industria Liz Cramer. "Queremos que Paraguay sea sinónimo de energía limpia, pero también de respeto a quienes habitan estas tierras desde antes de las fronteras."
Los inversores internacionales no son los únicos beneficiarios de esta transformación. En zonas rurales del Chaco, donde la pobreza histórica ha expulsado generaciones enteras hacia las ciudades, los parques eólicos están creando empleos de calidad que no existían antes. Técnicos locales, muchos de ellos jóvenes que habían emigrado a Argentina o Brasil, están regresando para trabajar en operación y mantenimiento de turbinas. La empresa estatal ANDE estima que el sector ya genera más de tres mil empleos directos y al menos el doble en servicios indirectos, desde hospedaje hasta transporte especializado.
El modelo paraguayo está siendo estudiado por otros países sin litoral oceánico del mundo, como Bolivia y Zambia, que enfrentan desafíos similares para diversificar sus matrices energéticas. La Agencia Internacional de Energías Renovables (IRENA) incluirá el caso paraguayo en su próximo informe anual como ejemplo de cómo países con recursos naturales no tradicionales pueden convertirse en exportadores de energía limpia. Para Paraguay, que históricamente ha dependido casi exclusivamente de la hidroelectricidad de Itaipú y Yacyretá, la "fábrica del viento" representa no solo una nueva fuente de ingresos, sino también una estrategia de soberanía energética en un mundo que cada vez demanda más electricidad sin carbono.
Fuente original: Curionex AI ↗
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