La Paradoja del Nearshoring: México Atrajo 23.500 Millones de Dólares en IED, pero su Economía Crece a la Mitad que la de Asia
El nearshoring generó récords de inversión extranjera en México durante el primer trimestre de 2026, pero el 67% de ese capital es reinversión de utilidades. Un análisis de por qué la inversión récord no se traduce en crecimiento robusto y qué revela sobre los límites del modelo.
México vive un momento aparentemente contradictorio. Durante el primer trimestre de 2026, el país captó 23.591 millones de dólares en inversión extranjera directa (IED), un aumento del 10,4% respecto al mismo periodo del año anterior. La cifra es histórica y está directamente vinculada al fenómeno del nearshoring: la relocalización de cadenas de producción desde Asia hacia América del Norte, con México como principal beneficiario. Sin embargo, el crecimiento del PIB mexicano para 2026 se proyecta entre el 1,1% y el 1,6%, una tasa que la CEPAL y el FMI consideran insuficiente para reducir la pobreza o generar empleo formal de calidad.
La explicación de esta paradoja está en la composición de la inversión. Según análisis de firmas especializadas como García & Asociados, aproximadamente el 67,8% de la IED recibida corresponde a reinversión de utilidades por parte de empresas que ya operan en el país, no a proyectos nuevos de capital fresco. Solo una minoría de la inversión representa "greenfield" —instalaciones nuevas que generan empleo directo e impulso multiplicador en la economía local. El resto es, en esencia, dinero que ya estaba en México y que se queda allí.
Los cuellos de botella que frenan el despegue
La inversión extranjera está encontrando límites estructurales difíciles de sortear. Monterrey, el principal polo industrial del nearshoring, registra una tasa de vacancia de entre el 1% y el 3%, lo que indica saturación casi total. En respuesta, se construyen 103 nuevos complejos industriales en 14 estados, con una inversión de 5.830 millones de dólares, pero la velocidad de construcción no alcanza la de la demanda.
El déficit de infraestructura es crónico. Se proyecta un déficit energético de 48.000 megavatios-hora para los próximos años. La escasez de agua, agravada por las obligaciones del Tratado de Aguas de 1944 con Estados Unidos, amenaza con detener operaciones industriales en el norte del país. Y el déficit de talento especializado para Industria 4.0 alcanza el 68%. Un fabricante puede instalar su planta en México, pero si no encuentra ingenieros, energía estable o agua suficiente, su capacidad productiva queda severamente limitada.
El T-MEC y la presión geopolítica
El segundo semestre de 2026 trae un evento regulatorio crítico: la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) en julio. Estados Unidos presiona por el endurecimiento de las reglas de origen, especialmente en sectores como acero, aluminio y automotriz, para desacoplar las cadenas de suministro de insumos chinos. Las empresas operando en México deberán demostrar trazabilidad digital de su contenido regional para evitar aranceles punitivos. Esta presión geopolítica introduce incertidumbre adicional: un ajuste arancelario post-revisión podría alterar los cálculos de rentabilidad que motivaron la inversión inicial.
Contexto: la fábrica del mundo busca nueva dirección
El nearshoring no es un fenómeno exclusivamente mexicano, pero México es su caso más extremo. La pandemia de COVID-19, las tensiones comerciales entre Estados Unidos y China, y la adopción de estrategias "China+1" por parte de corporaciones globales convirtieron al país en el destino preferido para la relocalización manufacturera. Los sectores más dinámicos son automotriz y electromovilidad (aproximadamente el 60% de los proyectos anunciados), semiconductores, electrónica, aeroespacial y dispositivos médicos. México se consolidó como el principal socio comercial de Estados Unidos, desplazando a China en múltiples rubros.
¿Por qué importa para el lector latinoamericano?
La experiencia mexicana del nearshoring ofrece lecciones para toda la región. Colombia, Chile y Perú también aspiran a atraer inversión manufacturera extranjera. Pero México demuestra que la inversión por sí sola no garantiza desarrollo: se necesita infraestructura, educación técnica, energía confiable y marcos regulatorios estables. Para los trabajadores mexicanos, el nearshoring ha generado empleo, pero la mayoría es precario, de baja remuneración y sin beneficios sociales. Para el resto de América Latina, la pregunta es si replicar el modelo mexicano —con todas sus limitaciones— es realmente el camino deseado.
Análisis Curionex
La paradoja del nearshoring mexicano encapsula un problema regional: América Latina atrae capital, pero no lo retiene de manera productiva. Curionex identifica tres factores que explican por qué la inversión récord no se traduce en crecimiento robusto. Primero, la estructura fiscal: las empresas transnacionales reinvierten utilidades porque las repatriarlas implica pagar impuestos en sus países de origen; el gobierno mexicano no recauda proporcionalmente sobre esas ganancias. Segundo, la escasez de proveedores locales: gran parte de los insumos siguen importándose, lo que limita el efecto multiplicador en la economía local. Tercero, la dependencia del mercado estadounidense: cuando Estados Unidos entra en recesión o endurece sus políticas comerciales, México sufre de inmediato. La lección para la región es que el nearshoring puede ser una oportunidad, pero solo si se complementa con políticas industriales activas que exijan contenido local, formación de talento y diversificación de mercados. Sin eso, el nearshoring es solo una versión geográficamente más cercana de la vieja dependencia.
Conclusión
México atrajo inversión extranjera récord en el primer trimestre de 2026, pero la composición de esa inversión —mayoritariamente reinversión de utilidades— y los cuellos de botella estructurales impiden que se traduzca en crecimiento económico robusto. El nearshoring es una oportunidad real, pero su potencial solo se materializará si el país resuelve sus déficits de infraestructura, energía, agua y talento especializado.
Fuentes consultadas
- García & Asociados — Estado del Nearshoring en México 2026
- American Industrial Magazine — Nearshoring en México 2026: cifras de IED, parques industriales y estados
- Agente Digitalizado — Nearshoring en México 2026: datos, industrias ganadoras y proyecciones
- American Industries Group — Tendencias de nearshoring en México: panorama completo
Este artículo fue elaborado por el equipo de Curionex Editorial a partir de las fuentes citadas, utilizando herramientas de inteligencia artificial como apoyo en la investigación y la redacción. La verificación de datos y el enfoque editorial son responsabilidad de Curionex.
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